sábado, 31 de diciembre de 2016

La Navidad perfecta

Este año viví una navidad diferente a otros años. En general el estrés de estas fechas hacen que las cosas se pongan tensas en mi casa (que si la ropa, que la cena, que los regalos que no compré, etc), por lo que durante muchas veces me he quedado con la desazón de que las cosas no salgan "bonitas" como yo quisiera, y con mi familia y yo tranquilos y en paz.

Los últimos años inclusive, era una especie de ruptura el que yo me vaya a misa en nochebuena y deje a mi familia.. botados, decían ellos. Y para ser sincero, una parte de mí si se iba a buscar esa paz y tranquilidad en la misa de gallo. Esa que no encontraba nunca en mi casa en estas fechas. Sentía como si, entre Dios y mi familia había una gran distancia, y yo no era necesariamente el nexo para unirlas (como he querido siempre desde mi proceso de conversión, pero esa es otra historia), sino que, al contrario, poco a poco me fui convirtiendo en razón para alejarse de El.

Creo que no entendía mucho el sentido de la Navidad. Para mi estaba en ayudar a que otros tengan un buen momento con sus familias, de ahí nacían las actividades que realizaba cada diciembre desde hace unos años. Armar fiesta por acá, conseguir juguetes para acá, donar canastas mas allá.

Incluso aún creo que no lo entiendo del todo. Pero también creo que este año, el Niñito Jesús quiso que entienda un poquito mas.

Antes de diciembre ya venía tomando forma, despacito, pero aun era borroso. Luego en diciembre, viví algo muy duro muy duro, que me hizo repensar muchas cosas (la pedagogía de Dios muchas veces no suele ser la que preferimos, pero en el fondo sabes, es perfecta -->Plan de Dios

Entonces, este año la mentalidad fue diferente hacia mi familia. Fue no hacer malas caras y ayudar cuando me necesitaran. Ya no era la ida a armar canastas, era pasar mas tiempo con ellos. Era ir descubriendo que Diosito los ama así como son, (bueno, como somos, porque somos muy parecidos en lo bueno y lo malo), y buscar hacer esas cosas que siempre hago con amigos, pero esta vez con ellos.

Fue muy divertido. Con mi familia nunca rezamos por ejemplo, es algo que nos cuesta, nos da vergüenza que el otro nos vea rezar. Somos así, un poco tontos. Lo estamos cambiando porque ahora rezamos cuando vamos a comer. 

Pero, ¿de ahí, a armar una corona de adviento con ellos? Fue otra cosa.
Los convencí, dijeron que si (O mas bien fue un, bueno ya que!). Perfecto, preparemos todo. Papá, ya compre la corona; ñaña, busca las velas; mamaaaaa, donde están los juguetes (se me fue el villancico, perdón).
Tocó quebrar, bastaaaaante. 

Si tu y tu familia son católicos, probablemente nada de esto sea algo muy complicado para ti. Pero en mi familia si lo es, no son católicos, son personas que creen en Dios y que es bueno y ya. Entonces pedirles estas cosas a ellos es complicado para mi. ¿Me toca? si, seguro que si. Me toca intentar que conozcan a Dios, que se acerquen a El, y el resto depende de ellos y Dios.

Como decía, mi papá me dijo que no compre velas porque había en la casa. Entonces llegado el día nos disponemos a hacer nuestra primera corona de adviento ever. Claro que, no había velas...

Bueno, si había, pero eran de pilas. En serio me dio tanta risa, como vamos a hacer una corona de adviento con velas de pilas?!
Mira tu que la hicimos, y mientras la hacíamos nos reíamos un poco, pero compartimos un gran momento.
Hoy sigo pensando que, estas cosas de Dios a mi con mi familia nunca nos han salido perfectas, probablemente porque tenemos nuestras cosas. Pero, mientras Dios esta en el centro de ellas, se vuelven perfectas. Tan perfectas que se me salen lagrimas de alegría cuando tengo la oportunidad de vivirlas con ellos. Como la vez que todos ellos fueron a misa conmigo por mi cumpleaños, porque se los pedí, o la vez que, mi hermana me acompañó a la misa de gallo, o la primera vez que mi papá me pidió que lo lleve a misa el domingo, y desde ahí no ha dejado de ir.

Las cosas que uno quiere, que vive, difícilmente serán siempre perfectas. Solo son perfectas cuando Dios esta en ellas, cuando se permite que Dios esté en ellas.

En navidad hicimos una oración en familia para poner al Niñito en el pesebre, fue muy hermoso. A pesar del apuro de mi mamá por servir la cena y mi papá por cenar jeje. Muchas cosas no salieron como lo planeamos esa noche, sin embargo, fue otro momento para disfrutar la perfección de Dios que se queda con nosotros desde la primera navidad.

Mi familia esta en tus manos Señor. Somos chiquitos en estas cosas, somos orgullosos y nos resistimos bastante. Bah, Tu lo sabes mas que nadie. Pero así mismo somos tus hijitos y sabemos que nos quieres, nos cuidas y te preocupas. Perdóname por no haber sido el mejor hijo y hermano para ellos, de verdad perdóname. Y gracias por permitirnos ir descubriendo un poquito mas, al menos en esta navidad. Cuídamelos siempre Niñito bello, yo trataré de dar lo mejor de mi por ellos. Te amamos mucho. Y gracias por haber nacido en nuestra casa también este año.