miércoles, 15 de abril de 2015

Otra versión de la Carta a los Romanos

35 ¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?

¿El trabajo, las obligaciones, el día a día, la pereza, el "no tengo tiempo para rezar", la falta de compromiso, la costumbre, el primero debo "vivir", el negativismo, el miedo al qué dirán, las preocupaciones, el "me voy a sentir mal", la exigencia, las cosas "más divertidas", las apariencias, mis propios planes de vida, el "no puedo cambiar", el miedo a hablar de Dios, el que me digan curuchupas?

Pero en todo esto vencemos, gracias a aquel que nos amó.



No sé qué piense San Pablo de mi reflexión, pero quizás a las tribulaciones, angustias, persecución, el hambre, la desnudez, los peligros y la espada de hoy en día, debemos ponerles nombres que sepamos reconocer, para que siendo sinceros con nosotros mismos captemos que NADA es mas fuerte que el amor del Señor.

A qué otras cosas vencemos gracias a aquel que nos amó?


Pd.: La carta de San Pablo sigue siendo actual, les dejo unos links para que conozca la realidad de los cristianos perseguidos por la espada.