35 ¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo?
¿El trabajo, las obligaciones, el día a
día, la pereza, el "no tengo tiempo para rezar", la falta de
compromiso, la costumbre, el primero debo "vivir", el negativismo, el
miedo al qué dirán, las preocupaciones, el "me voy a sentir mal", la
exigencia, las cosas "más divertidas", las apariencias, mis propios
planes de vida, el "no puedo cambiar", el miedo a hablar de Dios, el
que me digan curuchupas?
No sé qué piense San Pablo de mi reflexión, pero quizás a las
tribulaciones, angustias, persecución, el hambre, la desnudez, los peligros y
la espada de hoy en día, debemos ponerles nombres que sepamos reconocer,
para que siendo sinceros con nosotros mismos captemos que NADA es mas fuerte
que el amor del Señor.
A qué otras cosas vencemos gracias a aquel que nos amó?
Pd.: La carta de San Pablo sigue siendo actual, les dejo unos links para que conozca la realidad de los cristianos perseguidos por la espada.